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Bibliocausto nazi

El Bibliocausto nazi

Joseph Mac Lean

Muy pocos ignoran, aun en la actualidad, el horror que causó el Holocausto nazi, cuyas principales víctimas fueron los judíos. La mitad de su población en Europa fue exterminada de manera sistemática y deliberada. 

Sin embargo, así como los nazis se ensañaron contra otras etnias y grupos de personas, también atacaron su cultura, sus raíces. También hubo un BIBLIOCAUSTO, causante de la eliminación de millones de libros durante el régimen nazi en Alemania y la Europa conquistada. Los hornos de libros ardieron mucho antes de los crematorios de restos humanos, en clara premonición del terror venidero. un hito en la historia humana poco estudiado y valorado, si no se toma en cuenta las palabras de Hermann Heine: "Donde se queman los libros, se quema a los hombres".

El comienzo de la barbarie

El 30 de enero de 1933, cuando Adolfo Hitler fue designado por von Hindervurgh como canciller de Alemania, en un esfuerzo por lograr la estabilidad de la nación. Se daba inicio así al Tercer Reich.

Un oscuro cabo, artista frustrado, que había intentado un golpe de Estado en 1923 y por lo cual pasó una temporada en la cárcel, se convirtió en el dueño de Alemania. En su mente, él ya había concebido paso a paso el destino de su país y de Europa, incluso del mundo. Su principal objetivo fue la eliminación de todo estorbo a su ideología nazi, sin medir las consecuencias ni el costo. Todo estaba dicho ya en su ignorado libro Mein Kempf ( Mi lucha).

De inmediato inició una campaña poco disimulada en contra de los partidos políticos opositores, los sindicatos y, en especial, contra los judíos. El totalismo se había instalado en Alemania. Pronto Europa entera temblaría al paso de las botas germanas.

Tan pronto como el 4 de febrero, Hitler emitió la "Ley para la Protección del Pueblo Alemán" que restringía la liberad de prensa y estableció la confiscación de cualquier material considerado peligroso para los nazis, siendo ellos mismos los únicos jueces y ejecutores de la eliminación de dicho material.

El 5 de febrero, todas las sedes del partido comunista fueron atacadas y sus bibliotecas destruidas. El día 27 del mismo mes, el Reichstag, o Parlamento alemán,  fue incendiado junto con todos sus archivos. Por eso, al día siguiente se restringieron todas las libertades civiles, así como la libertad de prensa y la de opinión, aunque hoy no cabe la menor duda de que fueron los mismos nazis quienes incendiaron el edificio.

Una era de oscurantismo había caído sobre Alemania, liderada por un austriaco con ideas descabelladas para el entender de los analistas fuera de Alemania. Luego de ganar las elecciones parlamentarias, nació oficialmente el Tercer Reich. Herman Göering y Joseph Goebbels, fanáticos nazis, apoyaron a Hitler desde su comienzo. Goebbles se encargó de la propaganda nazi,  mediante el Ministerio del Reich para la Ilustración del Pueblo y para la Propagada. Goebbels sabía lo que hacía, y recibió plenos poderes de parte de Hitler, e inspirado en Friedrich Nietzsche, escribía textos dramáticos y ensayos, que se encargaba de difundir por toda Alemania.

Con la Ley Relativa al Gobierno, que él mismo redactó, obtuvo el control total sobre el sistema educativo de su país. De inmediato instruyó a las Juventudes Hitlerianas se abocaran a la destrucción de todos aquellos libros peligrosos que estuvieran en las bibliotecas alemanas. Nada detuvo a las hordas nazis. Frenéticos atacaban los edificios, quemaban libros y golpeaban o encarcelaban a todo aquél que protestara o intentara impedir el Bibliocausto, que apenas empezaba.

Todo libro de contenido comunista y judío fueron incinerados. Sólo la presión internacional impidió que Alemania fuese privada de súbito de todo el material bibliográfico de valor; aunque al final de la guerra fueron los bombardeos aliados los que arrasaron las ciudades alemanas y sus bibliotecas sobrevivientes.

Entre el 2 y 5 de mayo de 1933, millares de libros de origen o contenido judío de la Biblioteca de la Universidad de Colonia fueron quemados entre lágrimas. El mundo había recibido el mensaje. Ninguna institución se salvó del saqueo y destrucción de su material bibliográfico considerado opuesto al interés y bienestar del pueblo alemán. Un Goebbles frenético impartía día a día instrucciones precisas para continuar con estos actos de barbarie.

El 10 de mayo, en el Opernplatz de Berlín, se reunieron un aproximado de 25,000 volúmenes extraídos de la Universidad Wilhelm von Humboldt, el Instituto de Investigaciones Sexuales y de las bibliotecas particulares de hogares judíos. Al son de un himno, se encendió una hoguera y primero fueron arrojados todos los libros de contenido comunista. Ante incrédulos espectadores, en el centro cultural de mayor reputación de la Europa de entonces, se llevaba a cabo la quema de abundante material bibliográfico, como el el mundo moderno no había conocido hasta entonces.

Goebbles mismo dirigía a los estudiantes a continuar con la quema de libros. Mientras los cantos proseguían, se arrojaban al fuego obras, de Mann, Freud, Kerr, Engles, Marx, Kaestner, Glaeser, Foerster, Hegemann, Ludwig, Remarque, Tucholsky, Ossietsky, entre otros 5,500 autores vetados.

Las intenciones nazis quedaron así al descubierto, pues la quema de libros continuó en todas las ciudades alemanas. El pánico cundió entre la población, y no fue respetada ninguna institución. No había lugar disponible para esconder los libros. Hasta los niños participaban de modo entusiasta en esta quema de libros. 

Aunque los intelectuales del mundo protestaron, nada contuvo a las hordas nazis. Fue la revista Time, de Nueva York, en su número del 22 de mayo de 1933, quien empleó por primera vez el término "Bibliocausto". Aun los japoneses, alisados bélicos de los alemanes, consternados, protestaron tales ataques. 

Para mayo de 1945, cuando culminó el terror nazi, Goebbles asesinaba a su familia y él mismo cometió suicidio, paradójicamente el mismo mes en el que había iniciado la quema de libros por toda Alemania. Tanto él como su líder, Adolfo Hitler, han pasado a la Historia como personajes perversos en extremo, y su poco digno fin,  demuestra lo indigna que fue su vida... ¡Qué duda cabe!

A continuación daré una muy breve lista de los autores vetados por el régimen nazi, pues la lista es demasiado extensa para ser incluida en un artículo breve como este:

  • Henri Barbusse (1873 - 1935) 
  • Richard Beer-Hofmann (1866 - 1945) 
  • Georg Bernhard Günther Birkenfeld 
  • Bertolt Brecht (1898 - 1956) 
  • Hermann Broch (1886-1951) 
  • Max Brod (1884 - 1968) 
  • Martin Buber (1878-1965) 
  • Robert Carr Hermann Cohen (1842-1918) 
  • Otto Dix (1891-1969) 
  • Alfred Döblin (1878 - 1957) 
  • Kasimir Edschmid (1890 - 1966) 
  • Ilja Ehrenburg (1891 - 1967) 
  • Albert Ehrenstein (1886 - 1950) 
  • Albert Einstein (1879-1955) 
  • Lion Feuchtwanger (1884 - 1958) 
  • Georg Fink 
  • Friedrich W. Foerster (1869-1966) 
  • Bruno Frank (1887-1945) 
  • Sigmund Freud (1856 - 1939) 
  • Rudolf Geist 
  • Fjodor Gladkow Ernst Glaeser (1902 - 1963) 
  • Iwan Goll (1891 - 1950) 
  • Oskar Maria Graf (1894-1967) 
  • George Grosz (1893-1959) 
  • Karl Grünberg 
  • Jaroslav Hasek (1883 - 1923) 
  • Walter Hasenclever (1890 - 1940) 
  • Werner Hegemann Heinrich Heine (1797-1856) 
  • Ernst Hemingway (1899-1961) 
  • Georg Hermann (1871-1943) 
  • Arthur Holitscher (1869 - 1941) 
  • Albert Hotopp Heinrich Eduard Jacob 
  • Franz Kafka (1883-1924) 
  • Georg Kaiser (1878-1945) 
  • Josef Kallinikow 
  • Gina Kaus (1894-?) 
  • Rudolf Kayser (1889-1964) 
  • Alfred Kerr (1867 - 1948) 
  • Egon Erwin Kisch (1885 - 1948) 
  • Kurt Kläber 
  • Alexandra Kollantay 
  • Karl Kraus (1874-1936) 
  • Michael A. Kusmin (1875 - 1936) 
  • Peter Lampel (1894 - 1965) 
  • Else Lasker-Schuler (1869-1945) 
  • Vladimir Ilich Lenin (1870-1924) 
  • Wladimir Lidin Sinclair Lewis (1885-1951) 
  • Mechtilde Lichnowsky (1879-1958) 
  • Heinz Liepmann 
  • Jack London (1876 - 1916) 
  • Emil Ludwig 
  • Heinrich Mann (1871 - 1950) 
  • Klaus Mann (1906 - 1949) 
  • Thomas Mann (1875-1955) 
  • Karl Marx (1818 - 1883) 
  • Erich Mendelsohn (1887-1953) 
  • Robert Musil (1880-1942) 
  • Robert Neumann (1897 - 1975) 
  • Alfred Neumann (1895-1952) 
  • Iwan Olbracht (1882 - 1952) 
  • Carl von Ossietzky (1889 - 1938) 
  • Ernst Ottwald Leo Perutz (1882-1957) 
  • Kurt Pinthus (1886 - 1975) 
  • Alfred Polgar (1873-1955) 
  • Plivier (1892 - 1955) 
  • Marcel Proust (1871-1922) 
  • Hans Reimann (1889-1969) 
  • Erich Maria Remarque (1898 - 1970) 
  • Ludwig Renn (1889 - 1979) 
  • Joachim Ringelnatz (1883-1934) 
  • Iwan A. Rodionow 
  • Joseph Roth (1894-1939) 
  • Ludwig Rubiner (1881 - 1920) 
  • Rahel Sanzara 
  • Arthur Schnitzler (1862 - 1931) 
  • Karl Schroeder 
  • Anna Seghers (1900 - 1983) 
  • Upton Sinclair (1878 - 1968) 
  • Hans Sochaczewer 
  • Michael Sostschenko 
  • Fjodor Ssologub 
  • Adrienne Thomas 
  • Ernst Toller (1893 - 1939) 
  • Bernard Traven (1890-?) 
  • Kurt Tucholsky (1890 - 1935) 
  • Werner Türk 
  • Fritz von Unruh (1885-1970) 
  • Karel Vanek 
  • Jakob Wassermann (1873 - 1934) 
  • Arnim T. Wegner (1886 - 1978) 
  • H. G. Wells (1866-1946) 
  • Franz Werfel (1890 - 1945) 
  • Ernst Emil Wiechert (1887-1950) 
  • Theodor Wolff (1868 - 1943) 
  • Karl Wolfskehl (1869-1948) 
  • Émile Zola (1840-1902) 
  • Stefan Zweig (1881 - 1942) 
  • Arnold Zweig (1887 - 1968)

Bibliografía:

  • Encyclopedia Britannica
  • Enciclopedia Espasa- Calpe

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