Miscelánea del 28 de marzo 2009
Miscelánea del 28 de marzo 2009-03-23
Los "Empujadores"
En las principales estaciones de tren de Tokio es habitual ver cómo se empuja a los pasajeros en los trenes durante las horas pico. Por lo común, se emplea a unos extraños "acomodadores de gente" con sus típicos guantes blancos.
El precio elevadísimo del terreno en las zonas urbanas obliga a la gente a buscar casa en las afueras de la ciudad, por lo que se ven obligados a viajar en el tren de larga distancia diariamente, por lo menos una hora de ida y una hora de vuelta. La mayoría de los viajeros suelen ser hombres, ya que éstos siguen siendo los que más dinero aportan al hogar.
Estos viajes los separan de sus familias: se van antes de que se despierten sus hijos y regresan tarde, cuando ya todos están durmiendo. Los fines de semana sucumben de agotamiento.
Otro grupo importante de pasajeros es el de las jóvenes solteras (ya que se espera que la mujer, una vez casada, se quede en la casa criando a los hijos).
En torno a estos hechos a crecido toda una industria compuesta por numerosas tiendas para matar el tiempo, y restaurantes económicos. Y también los cientos de “empujadores” que se afanan por seguir llenando los ya atestados trenes y subterráneos japoneses, en especial en la “horas pico”.
Si va al Japón... ¡Ni se le ocurra!
- Saludar de brazo y mucho menos de beso
- Mascar chicle en una reunión de negocios
- Dar propinas
- Llegar sin tarjetas de presentación
- Llegar con marihuana u otras drogas a no ser que quiera conocer las celdas japonesas durante varios años
- Llegar tarde
- Sonarse la nariz y si tiene que hacerlo use una servilleta de papel pero nunca pañuelo
- Servir su propio trago
- No servir el trago de su vecino
- Usar calcetines con agujeros
- Armar broncas
- Pisar un tatami sin quitarse los zapatos
- Hablar con las manos en los bolsillos
- Recostarse en escritorios o paredes
- Sentarse primero que los japoneses más viejos
- Usar los palitos de comer para señalar algo
- Agitar los palitos de comer
- Poner un palito a cada lado del plato
- Comprar equipo fotográfico o electrodomésticos, es más barato en Nueva York
- Y, por último, por favor no vaya a clavar los palitos de comer en la taza de arroz, eso significa desprecio y muerte, se sienten menos insultados si usted los confunde con coreanos, que ya de por sí puede causar que un japonés lo odie o desprecie, aunque siga sonriéndole amigablemente.
Proverbios japoneses
- Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes tomar a sus cachorros
- El clavo que sobresale, recibe el martillazo
- Sólo en medio de la actividad desearás vivir cien años
- Estudiando lo pasado, se aprende de nuevo
- Quien habla siembra, quien escucha cosecha
- Cuando hay orden, hay muy poco que hacer
- El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo
- El tiempo que uno pasa riendo, es tiempo que se pasa con los Dioses
- La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre
- Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas
- El verdadero blanco que el arquero debe apuntar es su corazón
- Sólo cuando hayas dejado de amar y detestar, quizás puedas entenderlo todo claramente
- No hay fin, sólo existe el camino, la evolución no se termina nunca, se transforma a la imagen del ser que la vive
- Nada es imposible para una mente dispuesta
- Ganar primero, combatir después, lo que dicho en dos palabras es ganar antes
- El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro
- El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida
- La suavidad puede controlar la dureza; la debilidad puede controlar la fuerza
- El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad
- Saber y actuar son uno y lo mismo
- Si quieres conocer el pasado mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa
“Japanglish”
Funcionarios japoneses intentan detener epidemia de inglés
Por Eric Talmadge
TOKYO – Los documentos oficiales del Ministerio de Salud de Japón están llenos de frases monstruosas como raifu sapooto adobaizaa (life support adviser, consejero de soporte de vida). El Ministerio lanzó un ultimátum a sus empleados: "Tómense con calma el uso del inglés." Si el Ministerio está intentando sofocar una epidemia, ya es un poco tarde. Luego de más de un siglo de tomar prestadas palabras extranjeras, el idioma japonés está impregnado de "neo-inglés" un vocabulario que no se usa en ninguna otra parte más que en Japón y que ni siquiera ahí se entiende bien. "Con el objetivo de facilitar el entendimiento, es importante que los documentos emitidos por el Ministerio de Salud utilicen palabras de fácil comprensión". Así dictó la directiva que fue distribuida entre las autoridades del Ministerio.
La lista negra de términos confusos abarcaba expresiones tales como waakingu guruupu (working group, grupo de trabajo), akauntabiriti (accountability, responsabilidad) y keaa manejimento (care management, administración de seguridad). La directiva continuaba: "Debemos hacer el mayor esfuerzo para evitar el uso de estas palabras". Pero los burócratas no son los únicos japoneses con debilidad por el uso de expresiones extranjeras. Las palabras prestadas del idioma inglés son escuchadas por todas partes, desde los bebés que son enseñados a decir papa y mama hasta los políticos, que debaten acerca de infoomudo konsento (informed consent).
Para los adultos japoneses la habilidad de condimentar su conversación o correspondencia con el idioma inglés es interpretada generalmente como un signo de sofisticación, similar al uso que los americanos angloparlantes hacen del francés o del latín. De igual manera a los niños, que a menudo aprenden a odiar el inglés en las clases obligatorias que tienen en la escuela desde el séptimo grado, les encanta hablar empleando expresiones prestadas. Un ejemplo muy de moda es getto suru (derivado del inglés to get, obtener).
No es necesario ser nativo para darse cuenta de la omnipresencia del inglés "japonizado" y de expresiones que suenan en inglés creadas originalmente en Japón. Publicidades como la crema para café "Creap", refrescos "Pocari Sweat" y chocolate "Crunky" son comunes en la televisión y carteles en la calle.
Entender el inglés "japonizado" puede ser todo un desafío para los angloparlantes, ya que las palabras son adaptadas a la fonética japonesa, que no tiene tantos sonidos como la fonética inglesa. Incluso los japoneses tienen dificultades con este tipo de palabras. En las librerías se ofrecen diccionarios bien gordos dedicados a las palabras tomadas de idiomas extranjeros, pero aún así es difícil mantenerlos actualizados.
En una encuesta que hizo la Agencia gubernamental de Asuntos Culturales, alrededor de la mitad de los encuestados mayores de 60 años opinaron que el japonés ya tiene suficientes palabras extranjeras y no necesita adoptar más. Además emitió un informe que argumentaba que este problema puede causar una brecha de comunicación con la gente joven, que tiene más tendencia a utilizar las palabras de origen extranjero. Enfatizó que muchos japoneses ven el exceso de palabras importadas como una amenaza a la integridad de su idioma.
Seiju Sugito, un investigador del Instituto Nacional de Idioma, afirmó que el problema no es la cantidad de palabras extranjeras que se utilizan, sino la velocidad con que se incorporan las nuevas y se descartan las viejas. "Uno tiene la sensación de que se están utilizando cada vez más términos, pero lo que en realidad ocurre es que las nuevas palabras reemplazan a las viejas. La cantidad promedio de términos extranjeros utilizados en este momento en la televisión es aproximadamente el mismo que hace 10 años atrás".
Las palabras extranjeras se utilizan muy a menudo porque el inglés original expresa un concepto que no tiene una traducción japonesa precisa. Por ejemplo: "gorufu" (golf), "sekuhara" (especie de abreviatura de "sexual harassment", acoso sexual), "hoteru" (hotel de estilo occidental).
Los lingüistas destacan que el uso de palabras extranjeras es un hecho que se produce en todo el mundo, y que tiene una larga tradición en Japón. Por otra parte, el Ministerio de Salud apuntó su enojo principalmente hacia las palabras que pueden expresarse perfectamente en japonés, por ejemplo "niizu" (needs, necesidades) o "konseputo" (concept, concepto).
Aunque las intenciones de las autoridades del ministerio pueden ser muy nobles, también admiten que el pronóstico de su campaña "hable japonés" no es muy alentador. Muchas de las palabras que aún se siguen usando fueron puestas en la lista negra hace 8 años.
Algunos ejemplos de "Japanglish":
En el estadio | "taimurii tsuu beesu" “chiimu purei” “naisu kiipaa” | timely two base, punto doble en béisbol team play, juego en equipo nice keeper, en fútbol: buen arquero |
Personales | “mai hoomu papa” “saraiiman” “furiitaa” | my home papa, padre de familia salary man, empleado de oficina free lancer, trabajador a destajo |
De moda | “mai buumu” “getto suru” “choberiba” | my boom, algo muy exitoso to get, obtener algo super very bad, muy malo, terriblemente malo |
De otros idiomas | “pan” “arubaito” “shabon dama” | Del francés pan = pan Del alemán arbeit = trabajo Del inglés y francés = pompas de jabón |
MIEGAKURE, LO QUE ESTÁ OCULTO A LA VISTA
Uno de los aspectos que siempre llama la atención con Japón, sobre todo en los asuntos más tradicionales, es un cierto ambiente, un aroma difícilmente definible pero que nos hace pensar en términos de "lo japonés", como si se tratara de un sello característico, aunque en realidad no seamos capaces de concretarlo.
En 1968 el periodista francés Michael Random entrevistaba a Mishima Yukio en su casa de Tokio. Este personaje, genial y excéntrico, tenía su casa organizada y decorada su casa en un estilo ultramoderno y espacioso en la planta alta y estilo francés del siglo XVIII en el piso bajo.
El periodista, interpretaba que este fuerte contraste reflejaba también las virtudes del alma japonesa y sus aparentes contradicciones. Preguntó al escritor:
-"¿Cómo explica usted que en toda su casa no haya nada japonés?".
(Mishima sonrió.)
-"Aquí solo lo invisible es japonés".
“Más allá de lo explícito, de lo tangible y expresado, parece percibirse una energía que impregna y vivifica la atmósfera y las cosas japonesas. Pero a condición de que no sea una manifestación grosera por lo accesible y palpable; sutil y omnipresente, pero como la sombra que hace la luna en el bosque o el susurro del viento entre los pinos; como el reflejo mismo de la luna en el cuenco de la mano: esplendoroso por lo pasajero e impermanente.
“Así se entiende también por qué la flor del cerezo es emblemática en Japón, más aun si cabe que el crisantemo de la Casa Imperial.
“Lo intangible parece desvanecerse en la nada de donde viene pero es más fuerte que lo concreto porque no debe resistirse ni desafiar a nada. Es la victoria sin resistencia, sin lucha incluso, de las artes marciales más impregnadas de zen: el blanco que no hay que alcanzar pero al que se llega desde el Vacio, el último Anillo del Libro de Miyamoto Musashi, que cierra, resume y engloba todos los anteriores.
“Esta idea que quizá tiene una base en el concepto budista de maya, apariencias de las cosas y el engaño al que conducen al hombre que de ellas fía y se apega, se manifiesta en muchos ámbitos tradicionales y cotidianos. Desde el phaenomenon grecolatino, la forma de mostrarse la realidad material o espiritual y su correspondiente análisis, hasta lo intuitivo que abre el espíritu al campo de la comprensión "a flor de piel" antes que al bisturí dialéctico.
“De ahí la vigencia de I shin den shin, la transmisión de conocimiento de espíritu a espíritu, sin palabras que confunden y deforman. O el haragei, lectura en el libro sin hojas del cuerpo, la vibración que se percibe del otro.
“En el arte japonés, en diseño de las viviendas tradicionales, en las prácticas con corazón, con camino, con dou, llenas del trazo tanto del zen como de la estética shintoista de pureza y simplicidad, hay una armonía amable como una sonrisa que se evidencia brevemente en los detalles más pequeños, como en un haiku. Diríamos que las tres condiciones sabi, wabi, shibui, están presentes. Y también que es un encanto invisible...
“A lo largo del río de su historia esta tendencia ha calado hondo en el pueblo japonés. Hoy es posible reconocer pequeños guiños en el idioma y el comportamiento cotidiano de la gente.
“Se valora una reserva en la expresión y se prefiere lo elíptico y murmurado a medias, como con duda, que resulta de buena educación, antes que lo excesivamente directos y descarnados que parecen los idiomas y los hombres occidentales en comparación. "Se dice uno pero se entiende diez". Y ni siquiera se usa el verbo amar para hablar de amor, entre otras cosas porque es algo que debe demostrarse y no parlotear sobre él ahuecándolo y despojándolo de esencia.
“Se tiene un kakushi gei, un talento oculto, con que un japonés nos sorprende cuando, en una ocasión adecuada y graduadamente íntima, es mostrado y averiguamos que nuestro amigo o anfitrión es un perfecto ejecutante de piano cuya técnica ha estudiado durante veinte años pero que nunca ha mencionado.
“De como puede cambiar nuestra percepción de lo japonés en la medida en que seamos capaces de abrirnos a percibir lo inmanifestado, el corazón en lugar de la fachada, depende el que podamos entender o seguir siendo meros turistas culturales.
(Cualquier comentario o contribución a ser publicada, por favor remítala a josephmaclean2002@yahoo.com)
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